Escuela Infantil de El Caracol

El alcalde de Telde, Aureliano Francisco Santiago Castellano, y la concejala de Educación, Carmen Hernández Jorge, presentaron hoy el anteproyecto de la Escuela Infantil de El Caracol, la primera guardería bioclimática de España, que ha sido diseñada por el catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y Francisco Mario Hernández Tejera y el arquitecto Premio Canarias y profesor de Arquitectura Pedro N. Romera García, con la colaboración de Romera y Ruiz Arquitectos, Ángela Ruiz Martínez, Jorge Hernández Fernández y Gwendolyn Méndez López.
Esta innovadora escuela infantil responderá a las necesidades de los ciudadanos que demandan un mayor número de plazas educativas para niños de 0 a 3 años, tal como explicó el alcalde, quien matizó además que la elección de El Caracol como ubicación para este proyecto se debe al incremento poblacional en la zona tras la construcción de numerosas viviendas.
La futura escuela bioclimática tendrá una superficie de 1.000 metros cuadrados sobre una parcela de 2.256 y tiene un presupuesto inicial de 900.000 euros y se construirá con materiales prefabricados procedentes de demoliciones, logrando así que sea un edificio sostenible desde sus cimientos.
La concejala de Educación explicó que el anteproyecto presentado hoy es el resultado de un año de trabajo y una muestra más del compromiso del grupo de gobierno con la Educación, recordando que no es la única escuela infantil que se construirá en breve en Telde, ya que con dinero del Fondo Estatal de Financiación Local se levantará otra en Las Huesas.
En el caso concreto de El Caracol, añadió, “el edificio en sí es educativo y está diseñado y pensado para que sea un recurso pedagógico por sí mismo y suponga un carácter educativo extra ya que el menor va a crecer en un entorno bioclimático que aprovecha la luz, los vientos alisios y es respetuoso con el consumo del agua”, entre otros aspectos. Además alabó al “padre del proyecto”, un profesional “de destacada trayectoria” que ha sido reconocido por su trabajo.
Por su parte, Pedro Romera resaltó su doble satisfacción por haber podido “colaborar con el Ayuntamiento de Telde” y por haber podido trabajar con “una edificación tan delicada y compleja que va más allá de un mero proyecto arquitectónico”.
El diseño presentado esta mañana está basado en tres grandes ideas. “El edificio forma parte de un espacio arquitectónico que surge de la lógica de los niños, de formas que ellos entienden como agradables. La segunda idea es la sostenibilidad, apuntó Romera. Se trata de una edificación novedosa “en el ámbito nacional e internacional y que trata de situarse en la vanguardia” siguiendo siete parámetros fundamentales y un octavo que es el confort. Así, se aprovechan todas las energías, se recurre al “aire acondicionado gratis que es como llamo a los alisios, se utiliza el agua, la lluvia el sol. Es decir, “se construye sin destruir”.
En el proyecto se afirma que en el diseño se ha intentado comprender las pautas de los comportamientos carentes de utilidad de los niños como una manera de usar la creatividad, donde la forma de construir es una fascinante experiencia visual, que define objetos curvos sin forma predefinida. Tal como explican, son creadores de formas artificiales compuestas de llenos y vacíos cualificados, como en un juego infantil, formando nuevas morfologías posibles. El trabajo consistió en detectar y hacer aflorar el espacio de las morfologías posibles organizadas de acuerdo con ciertos principios, e identificar cuáles tendrían sentido en la localización específica.
La escuela infantil de El Goro tendrá capacidad para 107 niños que estarán distribuidos en dos aulas de 0 a1 años, tres de 1 a 2 años y 4 de 2 a 3, y además de comedor y otras estancias dispondrá de un salón de usos múltiples que podrá ser utilizado además por los menores del barrio y de la zona de San Gregorio. En esta escuela, los menores aprenderán desde su más tierna edad a interrelacionarse con la naturaleza no sólo como una fuente de alimentos, sino como un elemento imprescindible para la calidad de vida.
El arquitecto Pedro Romera afirmó que este edificio cuya construcción durará cerca de 12 meses no tiene similar en España, donde sólo se han utilizado las mismas técnicas para edificios de oficinas, pero nunca para escuelas infantiles, por lo que constituye “un punto de icerberg, un prototipo experimental”. Además, “no sólo innova en aspectos arquitectónicos, sino también en la pedagogía y es un edificio pensado para el futuro porque no quedará obsoleto”.
Según las previsiones, esta escuela bioclimática ahorrará un 71% de energía. Además de estar construido con material hecho fruto del reciclaje de materiales de demoliciones, tiene una cubierta ajardinada que utiliza el agua de lluvia que se almacena y es una de las fuentes fundamentales para el riego del huerto, junto al agua de los lavabos que también se usará en los inodoros. Además, utiliza el aislamiento vacío y reduce el consumo de energía fósil, teniendo un grado de eficiencia muy alto. Cada aula estará asociada con una fruta y tendrá su propio patio que permite graduar la temperatura.
Finalmente, el alcalde de Telde, Francisco Santiago, señaló que el próximo lunes presentará este proyecto a la Consejería de Educación con el fin de que se le busque cabida económica dentro del acuerdo de financiación para escuelas infantiles que firmará el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo nacional en breve.