· Los bosques son los ecosistemas terrestres con mayor biodiversidad del mundo. Conservan el patrimonio genérico de miles de millones de años de evolución. En España en materia de bosques, están representados casi todos los paisajes europeos, y el resultado es una de las mayores biodiversidades de Europa.
· Los árboles regulan la humedad y la temperatura, mantienen en funcionamiento el ciclo del agua, purifican el aire, favorecen la formación de humus y protegen de la erosión. A estas funciones hay que añadir las asociadas al aprovechamiento de los bosques como recurso y el gran valor sociocultural que tienen para los seres humanos.
· ¿Cómo funciona un árbol? ¿Cómo se forma el humus? ¿Qué es la madera? Desde las humildes lombrices de tierra, imprescindibles para la fabricación de humus, hasta los árboles, los protagonistas indiscutibles, esta exposición hace un recorrido por el complejo ecosistema denominado bosque.
· El monte canario también recoge las principales especies arbóreas de las Islas Canarias a través de una singular colección y se podrá ver en la Iglesia de San Pedro Mártir de Telde. Esta exposición se enmarca dentro del Programa de medio ambiente y ciencia de la Obra Social ”la Caixa ”, al que este año se destinan 82,8 millones de euros, una cifra que supone un incremento del 17 % respecto al año 2007
Telde, 4 de diciembre de 2008. Los bosques españoles ocupan el 29% de todo el territorio continental e insular. En Canarias hay una superficie del 18% de monte arbolado repartida en todas las islas excepto Lanzarote y Fuerteventura. En el archipiélago están repartidos los distintos pisos de vegetación de la región biogeogràfica de la Macaronesia con predominio de las coníferas (pinos canarios) sobre las frondosas (monte verde y laurisilva).
El monte no es un conjunto de árboles, sino que es un ecosistema caracterizado por la predominancia de estos vegetales, un ecosistema complejo, donde los diferentes elementos que lo forman (árboles, arbustos, animales, hongos, bacterias, etc.) tienen un papel fundamental y están íntimamente relacionados unos con otros. Como componente de la biosfera, el bosque cumple una serie de funciones ecológicas fundamentales. Además de todas estas funciones, también hay que tener en cuenta las asociadas al aprovechamiento de los montes como recurso y el gran valor sociocultural que tienen para los seres humanos. Un zoom de imágenes presenta de una manera muy clara la jerarquía de los ecosistemas, desde la biosfera hasta un microsistema del suelo de un monte. El primer apartado de la muestra se centra en este tema.
Los protagonistas principales de estos ecosistemas son los árboles, y por esto se les dedica el segundo apartado. Los árboles son seres vivos pluricelulares, vegetales y leñosos, que ocupan el estrato más elevado de la vegetación. El tronco y las ramas actúan como estructuras de soporte y transporte de sustancias entre la parte aérea y la parte subterránea. En las hojas es donde tienen lugar la fotosíntesis y los intercambios mayoritarios de gases y agua con la atmósfera. Por lo tanto, su importancia es esencial. Se calcula que las aproximadamente 250.000 hojas que tiene un roble adulto fabrican el 90 % de la materia orgánica de todo el cuerpo del árbol. Al mismo tiempo los árboles son los que regulan la entrada de luz y la humedad, proporcionan alimento y cobijo a plantas y animales, sustentan el suelo y aportan material para fabricar humus.
El humus es la parte superior del suelo, formada por la mezcla de elementos minerales y restos orgánicos. Mantiene el suelo aireado y esponjado, retiene el agua y los minerales y aporta nutrientes lentamente. Las lombrices de tierra, los hongos y las bacterias cumplen una importante función de reciclaje y de enlace entre el mundo mineral y la planta. Una reproducción en la que se muestran los diferentes componentes del suelo —roca madre, grava y restos vegetales— permitirá ver al mismo tiempo las actividades de las lombrices de tierra, su importancia y las diferentes capas del suelo.
El monte en Canarias, es el tercer ámbito de la exposición. En él se explica que España es el país de Europa con más biodiversidad y Canarias en concreto tiene muchas especies endémicas. El territorio macaronésico canario tiene un clima templado y la vegetación se encuentra influenciada por tres factores: la influencia de los vientos Alisios, la proximidad a la Costa Norteafricana y la orografía de las islas. Esta riqueza también queda de manifiesto en la diversidad de flora existente. Diez especies de las más representativas de Canarias son las que se exhiben es este espacio. El público que visite la muestra también se encontrará con una colección de hojas, semillas y frutos, así como instrumentos fabricados con la madera de estas especies.
En todas las regiones hay árboles singulares, reconocidos por la gente debido a alguna característica o historia concreta. Es el caso de los dos ejemplares que acoge El monte canario:
· El Drago Milenario Icod de los Vinos, Tenerife. En Icod de los Vinos se encuentra el ejemplar de drago más conocido de todas las Islas Canarias. Con 17 metros de altura y 20 metros de perímetro en su base, se estima que tiene una edad de 400 años.
· Los Pinos de Gáldar Moya, Sta. María de Guía; Gran Canaria. A caballo de los municipios de Moya y Santa María de Guía, se encuentra el conjunto monumental de pinos conocidos como Pinos de Gáldar, miden entre 15 y 25 metros de altura y presentan perímetros de entre 6 y casi 8 metros .
El monte canario y el ser humano
La historia del uso de los montes canarios pasa por tres periodos bien delimitados: la presencia aborigen en las islas, la conquista de las Canarias por parte de los españoles y la etapa contemporánea del archipiélago.
El uso de los recursos forestales por parte de los aborígenes canarios era principalmente doméstico (recipientes, materiales de construcción, vigas, puertas... etc), también cabe destacar un uso agropecuario y en ocasiones empleaban materias primas forestales para manifestaciones culturales como ritos funerarios.
En el periodo comprendido entre los siglos XV y el siglo XX los usos del bosque estaban decisivamente marcados por la política forestal de los conquistadores españoles. A partir del siglo XVI se instala una economía mercantilista que acentúa el ritmo de deforestación.
Al comenzar el siglo XX la situación forestal sigue la dinámica del siglo XIX: los pinares sufren una reducción de casi el 60% y la extensión de laurisilva se reduce a unos pocos fragmentos. Durante la primera mitad del siglo XX las dos Guerras Mundiales así como la Guerra Civil Española se convierten en máximos de demanda de materias primas forestales de Canarias. Como solución, a finales de los años 40 se ponen en práctica instrumentos de repoblación forestal como los Planes de Ordenación Forestal y la declaración de Espacios Naturales Protegidos, esto supone un crecimiento en la superficie forestal canaria.
El siglo XXI plantea retos en torno al bosque, no sólo relacionados con la recuperación y la conservación de la masa forestal canaria si no con la recuperación y la puesta en valor del patrimonio sociocultural ligado a los bosques insulares: oficios, utensilios, artesanía, etc.
Los incendios y sus consecuencias y un apartado de conclusiones ponen punto final a esta muestra.
Datos globales
· La superficie de bosques en el mundo es de unos 4.000 millones de hectáreas, aproximadamente el 30 % del total de la corteza terrestre.
· Si dividimos la superficie de bosques entre los habitantes de la Tierra , salen unas 0,62 hectáreas por persona (una hectárea equivale a la superficie de un campo de fútbol).
· Más de la mitad de los bosques del mundo se encuentran en Rusia, Brasil, Canadá, Estados Unidos y China.
· Diez países tienen dos terceras partes de la cobertura de bosques del planeta.
· Cada año se pierden unos 13 millones de hectáreas en el mundo debido a la deforestación.
· En la década de los noventa, la pérdida de superficie boscosa fue de 8,9 millones de hectáreas al año. En los primeros cinco años del siglo xxi, la pérdida neta fue de 7,3 millones de hectáreas al año, un área equivalente a la superficie de Sierra Leona o Panamá; o lo que es lo mismo, 200 km² al día, unos 4.000 campos de fútbol al día.
· Los diez países con más pérdida de bosques (1990-2000)
1. Brasil (–2.309.000 ha/año)
2. Indonesia (–1.312.000 ha/año)
3. Sudán (–959.000 ha/año)
4. Zambia (–851.000 ha/año)
5. México (–631.000 ha/año)
6. República Democrática del Congo (–532.000 ha/año)
7. Myanmar (antigua Birmania) (–517.000 ha/año)
8. Nigeria (–398.000 ha/año)
9. Zimbabue (–320.000 ha/año)
10. Argentina (–285.000 ha/año)
· Los diez países con más aumento de bosques (1990-2000)
1. China (+1.806.000 ha/año)
2. Estados Unidos (+388.000 ha/año)
3. Bielorrusia (+256.000 ha/año)
4. Kazajistán (+239.000 ha/año)
5. Federación Rusa (+135.000 ha/año)
6. España (+86.000 ha/año)
7. Francia (+62.000 ha/año)
8. Portugal (+57.000 ha/año)
9. Vietnam (+52.000 ha/año)
10. Uruguay (+50.000 ha/año)